miércoles, 4 de agosto de 2010

lunes, 2 de agosto de 2010

cielorojo

Photobucket

40 grados en madrid.
y en munich nublado y con pullover por la noche.

nunca pude aguantar el calor extenuante
de los veranos en españa
la presión por los suelos
la longitud extrema de los días
sólo respirar por la noche
en alguna terraza
y pasar el día
junto a la piscina

las vacaciones este año

o

la costa del atlántico en septiembre

o

balneario en los alpes austríacos

quizas las dos

and may october be el comienzo
de todo lo que se empieza a mover
tras un tiempo de aclimatación
adaptación, inestabilidad

hasta que finalmente
puedes empezar a elegir

domingo, 1 de agosto de 2010

1 de agosto 2010

el momento del día es recién
por la manana, donde apenas
hay nadie despierto, en un
domingo 1 de agosto y el
verano todavía podría recordar
a lo que es el verano y hace
calor suficiente como para
escribir en manga corta en la terraza
de casa.

detlef duerme todavía y se
escuchan los pájaros y se
ven ardillas en el jardín.
la casa del árbol, el sol
entra temprano en la terraza
y recién despierta me pongo
a escribir con un café.

en ese momento en el que
por suerte en lo único que pienso
y escucho son dos ardillas
que se persiguen rápidas veloces
en una de las copas de los árboles,
las hortensias, la que tenemos
en la terraza y los palitos de bambú
que le he puesto para que no quiebren
las ramas con el peso de las flores,
enormes, cabezas de flores diminutas de color blanco.
las flores favoritas de mi abuela phillys.
miren acá nenas, ven mis hortensias azules, abajo, paseando
por el jardín de la casa se mi papá en córdoba,
argentina, son más azules de lo normal porque
a las hortensias les gusta el metal oxidado
en la tierrita, les da más color a las flores,
nenas si encuentran latas oxidadas, traigánmelas
para ponérselas en la tierrita.
me hacen falta más palitos de bambú, una planta
hermosa la hortensia. y el cyclamen que compré
cuando vivía en haus der kunst, todavía sin
maceta y brota continuamente esas bellísimas
flores fucsias. la primavera, a la que le falta
en su maceta, todavía algo de tierra y el geranio
que me ha dejado marta latorre de regalo.

como puedo ser tan espanola flo? me decía al
colocarlo en la ventana de su cuarto, menos luminosa,
con esa luz medio grisácea,
que poco tiene que ver con el sol de su almeria natal,
bueno, un poco de alegría, mejor así.
marta también me ha dejado uno de sus cuadros de
regalo, siendo una pintora abstracta de increíble talento.
su sutileza en el dominio de los tonos cromáticos,
como usa veladuras en sus lienzos como si fuera una
discipula contemporanea de velazquez de apenas veinte
anos.
me gusta que sea mujer y joven y se decante por
los grandes formatos. "quiero sentir lo que pinto,
empaparme del cyan, escribir sobre el rojo que he sacado
mezclando el pigmento con vino".

vivir con ella ha sido
genial. me quedan sus cuadros, el geranio y una visita
pronto a mi nueva casa.

hoy me vuelvo a mudar. con detlef, a la casa del árbol.
una casa con una terraza cuya vista parece
una foto de thomas struth
y desde la que escribo ahora.
ardillas. hortensias. café.

una nueva etapa.

martes, 27 de julio de 2010

got stoned?

Photobucket
paul white at the mountain inn motel.

p.s. listening to "heavy water" by foals.

lunes, 26 de julio de 2010

hoy son solo palabras

lo que aparecen en el blog.
por falta de tiempo para escanear.
por tener que dividir a manana en mil opciones antes de salir hacia otras obligaciones, que el blog no es, por cierto.
es algo que lo unico que produce es tranquilidad y poder mantenerme en contacto con aquellos a los que echo de menos, y con aquellos a los que no conozco pero que igual encuentran algo interesante aqui. todos sois bienvenidos.

las palabras, para lo unico que sirven es para poder comprender
un poco mejor, lo que nos rodea.
lo que somos.
lo que no somos.
lo que dejamos de ser.
o empezamos a ser.

a mi me ayudan
a poder asumir y entender todos los cambios a los que se ve sometida mi vida a
diario. cada minuto. cada segundo.

las palabras, y las imágenes.
las fotos que saco para no olvidarme de lo que vivo.
de lo que he visto. de como lo vivo. con quien.
todo ello me reporta una sensacion de documentacion, quizas absurda,
que me protege del olvido.

para en otro momento,
quizas futuro poder, a traves de ese material
entender mejor quién he sido. o no.
junto a quien o junto a aquellos que no estaban porque nunca estuvieron.
en donde.
en donde no.

un remedio contra el olvido para entender mejor el ahora, abrazarlo y asumir que eres asi por todo lo que has vivido y que no puedes olvidarlo porque te haria ser otra persona
que no eres.


cambias cada dia, como las vivencias, como los contextos,
como los lugares y sensaciones que te vienen de a segundos.

y esto se mantiene, pese al cambio,
como un reducto sano y saludable
de comprensión.

un ejercicio de cordura.

sois todos pues, bienvenidos.

os deseo una bella semana.

eremitage, bayreuth

Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket
Photobucket

sábado, 24 de julio de 2010

tarde de verano en madrid, luz

Photobucket
no sabía que algo tan simple como la luz pudiera ser echada de menos.
me encanta como pesa la luz de la tarde en madrid, como se queda sobre los árboles, medio vaga, medio árabe, medio tranquila inundándolo todo.
los reflejos que se quedan en la pared.
la luz al salir de la piscina por la tarde, y detlef que me dice, camino a casa entre los pinos, "para un momento, mira aquí", y senala un rincón del jardín, "es como la luz que utiliza Lorca diCorcia en sus fotografías". Pues sí, es cierto. Es una luz hermosa y quizás por eso llevo years sacando fotos de impresiones que deja la luz de Madrid. Como invade los interiores pese a las persianas, ventanas, cortinas. Tiene una consistencia como líquida, más agua que luz. Más agua cálida, propia, que calienta y empatiza. Que devuelve a ese ritmo del sur de Europa, en el que las tardes son infinitas y hasta casi las 11 el sol no desaparece.

No sabía yo cuanto iba extranar esas pequenas cosas intangibles, no materiales, que entran por la ventana y los ojos; que entran por la nariz y despiertan el olfato, que tocan la lengua y despiertan el gusto y los desayunos afuera, con las barritas con tomate y el café leyendo el periódico en una terraza del centro de madrid, en plaza de comendadoras, o en malasana en cualquier lugar. en ese madrid que todavía permanece auténtico y que de forma extrana, consigue mantener a sus turistas en las cuatro esquinas en las que los quiere mantener, porque el resto de la ciudad es intrincada; solo accesible para aquellos iniciados, en los que disfrutar de esos rincones claves a los que llegas como si fuera parte del final de un laberinto al que sólo tienes derecho a acceder y disfrutar cuando has pertenecido a la ciudad y la has vivido a fondo.


Hoy llueve en Munich. Tormenta de verano que trae una sensación temporal de volver al otono. Algo muy distinto, un contexto hermoso también, de otra manera, de otro modo. Llevadero porque, entre otras cosas, en dos horas en avión estoy en casa. Salgo a las 7.50 en el vuelo de iberia y a las 10 estoy en casa, con mi gente más cercana, luz, sonidos, sabores, calles y olores creando una burbuja invisible.
Protectora e imposible de romper por estar llena de esas cosas sencillas, a las que muchas veces, por la costumbre, no prestamos atención.

p.s. esta es la manera que tiene de brillar la luz en casa de amaya en una tarde de verano. Y los vinilos, y la música, y la charla con mi hermana ani, con mi hermana amaya, con mi sobrino tommy y con michael y las plantas. El lujo más puro y sincero que la vida puede ofrecerme.

Archivo del blog